jueves

EXAMEN FINAL: GRAN REPORTAJE

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"¿Qué hacemos que es tan especial? No es recolectar información; podemos tener máquinas haciendo eso. Creo que es interpretación, es reporteo en profundidad, es mayor temporalidad, en las historias involucradas en un hecho noticioso. Esas son las cosas que tienen que distinguir al periodismo".


Robert S. Boynton,
autor de "El nuevo Nuevo Periodismo",
en entrevista de El Mercurio, Revista de Libros, 2 de agosto de 2009.

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"Hablo, con la misma simpatía, de un verdulero que de una princesa. Y es que yo creo que si se aprende a mirar y luego se aprende a ver, el verdulero es tan interesante como la princesa".

Roberto Arlt.

miércoles

"CHILE'S SEXUAL AWAKENING"

Photos: Tomas Munita for The New York Times


Catalina Arias, 16, and Karim Davis, 17, kissing in a bus stand in Santiago. "Chile’s youth are clearly having sex earlier and testing the borderlines with their sexual conduct," said Dr. Ramiro Molina, director of the University of Chile’s center for Adolescent Reproductive Medicine and Development.





The sexual awakening is happening through a booming industry for 18-and-under-parties and an explosion of Internet connectivity, where kids trade suggestive photos of each other and organize weekend parties, some of which have drawn more than 4,000 teenagers. Left, Camilo Cepada, 18, fixes his hair as friends surf the Internet and check their fotologs.




Maria Paz, 13, waits with her friends to enter an afternoon party in Santiago. The online world carries over to the parties, where teenagers go to discover the physical side of their digital flirtations.




Girls on a bus on their way to an afternoon party. Promoters use photo-sharing Web sites and instant messaging services to organize the weekend gatherings and invite the most popular teens online to attend the parties as paid V.I.P.s.




Christopher Lizama, 21, smokes during an afternoon party in Santiago. Alcohol is not allowed at the parties, and cigarettes are not sold — though smoking is widespread. Security guards monitor bathrooms and regularly throw out boys whose groping crosses the line.




About 800 teenagers at an afternoon party sway and bounce to lyrics imploring them to "Poncea! Poncea!" — or make out with as many people as they can.




And make out they do, with stranger after stranger. Partygoers compete for the honor of being known as the "ponceo," the one who pairs up the most.




“Chile’s youth are clearly having sex earlier and testing the borderlines with their sexual conduct,” said Dr. Ramiro Molina, director of the University of Chile’s Center for Adolescent Reproductive Medicine and Development.




The parents of most adolescents today never received formal sex education, and sex education materials were destroyed during Gen. Augusto Pinochet's rule. A new sex curriculum was introduced in 1993, but sexual educators say they are struggling to keep up with the avalanche of sex information on the Internet.




A portrait of Ludwig Van Beethoven looms over an afternoon party in Santiago.

martes

REFLEXIONES SOBRE EL RETRATO FOTOGRÁFICO

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por Michel Marcu

Quizá lo más importante en el retrato fotográfico sea el estudio de la mirada del retratado. Fotografiar es mirar y es también la mirada del otro. La mirada a la cámara es una situación de particular relevancia cuando se comienza a indagar en el porqué, en el qué sucedió durante la toma. El fotógrafo que retrata a un personaje mirando a cámara está ocupando transitoriamente el lugar de todos los espectadores que se encontrarán luego frente a la imagen fotográfica. Podría decirse que es el representante de todos ellos. Y lo que se observa prioritariamente es que la mirada directa es un diálogo que no deja lugar para un tercero ni permite eludirse: yo hablo con el personaje, yo, fotógrafo cuando realizo la toma, yo, espectador cuando estoy frente a la fotografía. Y en este diálogo, mi mirada está unida indisolublemente a la del personaje. El no puede hacer de otro modo, quedó fija su mirada en el objetivo, y la mía queda atrapada en la línea de los ojos. Ante la fuerza de esta constatación se plantea que el diálogo que quedó establecido implica una complicidad y por lo tanto me obliga a admitir que yo sé de esa persona lo que los otros, los que no están incluidos en el diálogo, en la línea de las miradas, deben ignorar. La mayoría de las veces esa complicidad, ese secreto, no existen previamente, pero el acto fotográfico creó la necesidad de develarlo y, como espectador, me veré en el compromiso de seguir reflexionando. Nuevamente la metáfora del espejo adquiere vigencia cuando al ver los ojos del retratado, aquellos que le sirven para ver el mundo exterior, me siento impelido a aprehender lo que está del otro lado de esos ojos: su mundo interior.

Cuando el retratado no mira a la cámara se siente que deja un lugar para que el fotógrafo, y con él o después de él, los espectadores, abran un espacio de comentario acerca de aquel o de aquella que está posando. Ya no se dialoga con el personaje, se dialoga entre espectadores y el retratado adquiere la posibilidad de transmitir un mensaje de otro tipo, de construir un nuevo signo: aquello que mira o aquello que se supone que atrajo su mirada es ahora un elemento nuevo en la escena. Así como las líneas y las formas configuran signos plásticos que condicionan la lectura de la imagen, la dirección de la mirada es una línea de poderosa importancia en esta lectura. Surgen entonces las preguntas: ¿qué mira? o ¿dónde se perdió su mirada? A partir de allí la indagación sigue por nuevos rumbos que están vinculados con el encuadre ya que es éste el que va a resolver mostrando u omitiendo el objeto de la mirada. Siempre hay un porqué, siempre hay una lectura de la imagen que se ocupa de los motivos del fotógrafo además de los que se atribuyen al retratado, la mirada del sujeto creó una expectativa y la reacción del fotógrafo está vinculada con esa expectativa.

También se establecen diferencias y, por lo tanto, nuevos motivos de investigación cuando la mirada se dirige hacia un horizonte lejano, como es el caso de un perfil, o cuando se dirige hacia las espaldas del fotógrafo como en un perfil de tres cuartos.

La pregunta es siempre la misma: ¿qué nos dice la mirada, qué nos quiere relatar? Obviamente algo nos dice el hecho de que se dirija hacia el horizonte, hacia el piso o a nuestras espaldas (de fotógrafo o de espectador), pero para conocer con cierta veracidad aquel mensaje, hay que desbrozar y podar aquello que suponemos que tiene que ver con la pose. La pose “manda” una actitud frente a la cámara, el retratado quiere decir algo pero también quiere que se piense de determinada manera al ver su imagen. Es una tarea difícil la de separar lo que pertenece a la pose de lo que en forma natural podrían mostrar los ojos. Esta tarea exige dedicar tiempo a mirar la imagen y dejar que las distintas capas de la connotación vayan apareciendo unas tras otras, las más ocultas, probablemente las más interesantes, demandarán más tiempo y más paciencia, más silencio y más introspección.

Siempre en la línea del retrato en profundidad, existe otro elemento sumamente significativo en la lectura de la lenguaje corporal: se trata de las manos. Las manos de los retratados hablan casi tanto como sus ojos y representan para ellos casi una molestia, es un caso que se asemeja al de los actores a quienes las manos traicionan en cuanto suben a escena.

La habilidad y destreza que caracterizan la función de las manos las convierten en entes casi independientes, como si no pertenecieran al cuerpo o como si tomaran las decisiones por sí mismas, las manos dan cuenta de la actividad del retratado y, cuando el foco está puesto sobre una persona se observa que las manos adquieren un protagonismo insospechado. El mensaje que las manos transmiten no llega al fotógrafo al nivel de su conciencia, subyace en la composición de la imagen y tendrá un enorme peso en la lectura de la fotografía. Es por esto que, al igual que para la mirada, se retorna siempre a la misma conclusión: es necesaria una profunda indagación, un respetuoso silencio, por parte del fotógrafo, para cultivar estos tenues mensajes que son el verdadero discurso secreto del retratado.

En otro escenario que el del retrato del individuo en su profundidad, se encuentra el de los seres humanos en su actividad, en su trabajo, en su vida cotidiana. Adquiere aquí mayor importancia el vínculo con el mundo, se trata de personajes en acción, de personajes interactuando con su entorno.

Una observación particular realizada a lo largo de varios años de trabajo retratando actores y escultores está vinculada con la percepción de la existencia de una dimensión que agrega profundidad a su representación. Se trata de una dimensión que podría llamarse mitológica: los individuos trabajando, actuando, accionando, no se representan sólo a sí mismos sino que conllevan arquetipos que se encuentran fuera de este tiempo y de este lugar. Las primeras observaciones de este tipo me produjeron no poca sorpresa y suscitaron profundas reflexiones, ya que la identificación de una dimensión mitológica nunca aparecía claramente definida desde el principio, se trataba más bien de una sensación de “déjà vu”, de un conocimiento de hondas raíces o del recuerdo de algún motivo onírico. Sin embargo, la repetición de estas imágenes mitológicas me conduce a analizar con mayor profundidad los motivos por los cuáles, yo, fotógrafo, pueda sentirme atraído por tal o cuál situación con alguno de los personajes que fotografío, comencé a identificar las características que reunían algunas de estas situaciones y a descubrir en consecuencia que es posible asociar personajes de la mitología o de las leyendas a aquellos que, de carne y hueso, trabajan ante mi cámara. 

Un escultor que talla la piedra con unos golpes violentísimos de maza me sugiere que me encuentro frente a un herrero que modifica la materia más que ante un escultor que talla, y descubro que la impresión que suscita en mí se encuentra asociada con la idea de la fragua del infierno, del Hades. El individuo real se ha visto trasladado ante mis ojos y para mi cámara a una representación de un ser mitológico. Este tipo de traslados o, mejor dicho, de profundizaciones, se producen reiteradamente durante los trabajos de retrato de personas en su actividad, al observar las imágenes resultantes, registré cuidadosamente lo que provocaban en mí y arribé a la conclusión de que concentraba mi trabajo fotográfico en aquellos individuos que me transportaban más lejos en la dimensión mitológica. Y, principalmente, cuando se trata de actividades arraigadas en un pasado remoto, como el trabajo del actor o del escultor, la instantánea del presente es un testimonio de una evolución continua de siglos y siglos.

A diferencia del discurso verbal, la imagen se presenta enteramente y de una sola vez, el término de instantánea no se aplica tanto a la velocidad del obturador de la cámara como al mecanismo de captación de la mirada. El discurso verbal, al presentarse en una sucesión ordenada en el tiempo establece una nivelación en el orden de sus elementos constitutivos, las palabras o los sonidos, que tendrán todos la oportunidad de ser emitidos a su debido tiempo. En la imagen, en su presentación instantánea y en bloque, los elementos pugnan por destacarse o por pasar desapercibidos y, si bien la mirada los percibirá a todos, algunos llegarán más certeramente a la conciencia que otros, de aquí surge la necesidad de observar las imágenes en un estado de extrema receptividad, con el fin de rescatar todos los signos que constituyen la imagen y, que por discretos, no son menos enriquecedores de su significado.

Y así, vamos llegando a la conclusión: la reflexión y el análisis de las impresiones recibidas, la búsqueda de las mínimas sensaciones producidas por la imagen, pueden ser un punto de partida para la investigación y la profundización en la fotografía de seres humanos.


*Más sobre el retrato fotográfico AQUÍ.

jueves

10. RETRATO

Trabajo de RETRATO: Tema: “Mi cosa y yo”.
ENTREGA: miércoles 23 de Noviembre.

Trabajo en parejas (no se permitirá fotografiar a otra persona que no pertenezca al taller).
Retrata a tu compañero (a) junto a su fetiche, el objeto más preciado que posee, la única pertenencia que no dejaría por nada del mundo, la que se llevará a la tumba. Cuerpo entero o rostro; se evaluará la coherencia entre expresión, postura corporal, mirada, vestuario y el objeto con el que se le está fotografiando. Debes incluir un texto breve (no menos de siete preguntas y sus respectivas respuestas) en el que tu pareja justifica el amor por su "cosa". Agrega una segunda fotografía coherente con la conversación sostenida... este retrato debe obedecer a la idea de perfil sicológico. El objeto o cosa queda excluído de este segundo retrato.

A continuación algunos ejemplos de retratos célebres. Ojo con Whoopi Goldberg en una tina repleta de leche, fotografiada por Annie Leibowitz.

RICHARD AVEDON





En 1967, los Beatles encargaron cinco retratos en formato de póster a Richard Avedon y cedieron los derechos de reproducción a tres revistas dirigidas a tres mercados bien concretos: Look en USA; Daily Express en Reino Unido y Stern en Alemania. Por más que ahora nos resulte del todo normal que un grupo de estrellas de rock se preocupara por el control de su imagen pública, aquél fue un momento único en el que la cultura de masas y la contracultura se unieron para promocionar una misma imagen multinacional. No deja de ser significativo que los Beatles eligieran para publicar tan universales imágenes las páginas de revistas de interés general, que a su vez entendieron perfectamente hasta qué punto estaban en condiciones de darse publicidad y ganar tanto en prestigio como en ventas. Desde el momento en que los Beatles eligieron a un retratista y fotógrafo de moda de primera línea como Avedon, optaron por dejar atrás el lenguaje visual del fanzine. A su vez, Avedon vio en este encargo la, oportunidad de hacer suyo el colorista estilo pop característico de la contracultura y el periodismo musical. Los psicodélicos retratos resultantes constituyen un fiel reflejo de la exuberancia de los años sesenta, una mezcla perfecta de retrato de celebridad, periodismo de rock, publicidad y pop art. (Extraído de Las cosas tal como son. El fotoperiodismo en su contexto desde 1955, de Mary Panzer)


ANDERS PETERSEN


STEVEDORE AND FEMALE FRIEND AT CAFÉ LEHMITZ, HAMBURG, 1967-70
"The people at the Café Lehmitz had a presence and a sincerity that I myself lacked. It was okay to be desperate, to be tender, to sit all alone or share the company of others. There was a great warmth and tolerance in this destitute setting."


LILY AND ROSE, CAFÉ LEHMITZ, HAMBURG 1967-70
"Does the Lehmitz still exist? No, it´s a non-denominational church there now; no big difference, really."


MARLENE, CAFÉ LEHMITZ, HAMBURG 1967-70


ZIGEUNER-USCHI AND HUSBAND, CAFÉ LEHMITZ, HAMBURG 1967-70
"My first exhibition was staged at the Lehmitz. Three hundred and fifty pictures. Kurt the barman and me had agreed that if people recognized themselves in the pictures, they could keep them."


KINA, AGED 47, ÖSTERÅKER PRISON, ÅKERSBERGA 1980-83
"Fine, he said when he saw the picture. You can tell that tub´s too small for me."


KUNGSTRÄDGÅRDEN, STOCKHOLM 1985


DUBLIN, 1983


JAKOBSBERG, STOCKHOLM 1985 "To me, it´s encounters that matter, pictures are much less important."


KARL-AXEL, BJÄSTA 1991


GERT, STOCKHOLM 1989. From the book Rågång till kärleken (On the line of love) "I seek out hidden places and hidden people. With death close by, life is so much clearer. The old people, along with the aides, became my heroes."


ENSKEDE-SKARPNÄCK PSYCHIATRIC DIVISION, STOCKHOLM 1993-95.
From the book Ingen har sett allt (No one has seen it all) "Why did I go into a psychiatric division? Well, it´s there to see, and so are the humans. That´s the main thing. I don´t care whether you call them staff or patients."


ENSKEDE-SKARPNÄCK PSYCHIATRIC DIVISION, 1993-95 "There´s this tenderness of solitude. Or so it seems."


ENSKEDE-SKARPNÄCK PSYCHIATRIC DIVISION, 1993-95


ENSKEDE-SKARPNÄCK PSYCHIATRIC DIVISION, 1993-95


ENSKEDE-SKARPNÄCK PSYCHIATRIC DIVISION, 1993-95


ENSKEDE-SKARPNÄCK PSYCHIATRIC DIVISION, 1993-95


ROBERT DOISNEAU


Robert Doisneau (1912-1994) es uno de los grandes retratistas de París. Esta foto de Picasso y Françoise Gilot es de 1951. Cuentan que Gilot fue la única mujer que abandonó a Picasso.


PEDRO P. VALVERDE







ANÓNIMO




ANNIE LEIBOWITZ








DAVID LA CHAPELLE





RICHARD AVEDON











DUANE MICHALS




LISTADO
Duplas de Trabajo:

Aguilera - Araya
Arellano - De la Maza
Castillo - Castillo
García - Guardia
Hirane - Ibarra
Jenkin - Labrín
Lillo - Lorca
Rodríguez - Sánchez
Tapia - Urrutia
Valdivia - Vela
Vera - Cartagena
Miñano - Ramos